No encuentro metáfora alguna que describa lo que siento y pienso. Además creo que es absurdo querer pintar de azúl una realidad que está hecha en blanco y negro; y que además de cualquier manera me causa dolor.
Me duele haberte conocido, es cierto, me has regalado momentos y sonrisas que jamás olvidaré, pero creo que es más grande el dolor y la tristeza que siento al verte fuera de mi historia.
Un día comence a pintar un cuadro, donde como en los cuentos de princesas todo era felicidad y soñaba y creía que había un futuro que compartir. Pero después llego un fuerte viento y destrozó mi obra, porque estaba pintando sobre nubes, quise alcanzar un cielo que no era el mio.
De repente se cambiaron los papeles, ya no era yo la princesa, me converti en la villana, porque comence a desear que te alejarás de lo que más amas, quise ser feliz solamente yo, eso creo que se llama egoismo, disfrazado de cariño y de amistad.
Pero no era mi intención verte sufrir, no quería ser la causa de tu dolor, me quito el disfraz y me muestro tal y como soy, ante Dios, porque sólo El sabe y conoce mi historia y mis motivos. El sabe que no era mi intención lastimarte, y ahora que veo tu tristeza también me doy cuenta que estoy muy lejos de poder quitartela. Lo siento de verdad, y si alguien está sufriendo y viviendo una profunda soledad te aseguro que soy yo. Tu tienes el recuerdo, las sensaciones y la esperanza. Yo, yo no tengo nada.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario