supe una vez más que el hecho de ser mujer me pone en gran desventaja ante los demás, ante él seguire siendo menos, haga lo que haga para superarme; y ni mi punto de vista y de pensar no lo tomará en cuenta. Jamás escucharé decir como lo hace en todo con los demás: "coincido en eso", "estoy de acuerdo" jamás... jamás
El hecho de creer en Dios e intentar estar cerca de un movimiento dentro de la iglesia, me hace para él una persona menos culta e intelectual. Quisiera tener su admiración de mi trabajo y mi persona, como me lo hacen saber algunos.
No me doy por vencida, aspiro a algún día alcanzar un mínimo respeto a mi punto de vista y escucharlo decir que se siente orgulloso de la manera que pienso y de lo que hago.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario